La sesión vuelve a dejar ese poso incómodo que el mercado lleva semanas arrastrando: fragilidad, mucha reacción al titular y poco compromiso real. El IBEX consigue salvar el día y cerrar en positivo, apoyado más en el rebote europeo y en el cierre de cortos que en una convicción sólida. Los 17.600 puntos se…