Previsiones

Para 2026 Europa afrontará una recuperación tibia con inflación ya cerca del objetivo y más divergencia entre países

En 2026, Europa mantendrá un crecimiento moderado (≈1,2–1,4%), con la inflación cerca del 2% y un BCE más cerca del fin del ciclo de bajadas (o entrando en una fase de pausa) si se confirma la desinflación. Alemania mejorará lentamente tras el bache industrial, pero seguirá condicionada por energía, competitividad y transición productiva; Francia e Italia avanzarán con más fricción por la disciplina fiscal y el ruido político, aumentando la dispersión de primas de riesgo dentro de la UEM.

Trump y la Reserva Federal seguirán marcando el tono en 2026, con tipos más estables y foco en inflación y política fiscal

En 2026, el mercado tenderá a descontar menos recortes y más estabilidad de tipos si la inflación subyacente se mantiene “pegajosa”. La Fed priorizará la credibilidad antiinflacionista y la lectura de datos (empleo/salarios), mientras la política fiscal y comercial de EE. UU. (aranceles, reindustrialización, estímulos) podría añadir volatilidad a activos globales y al dólar, especialmente si se reavivan tensiones geopolíticas o comerciales.

España mantendrá un crecimiento superior al de la UEM en 2026, pero con el reto del déficit estructural y la productividad

España seguirá figurando entre las economías más dinámicas de la zona euro en 2026, apoyada en demanda interna, turismo e inversión ligada a fondos europeos, con previsiones alrededor del 2% (o algo por encima según escenarios). Aun así, el margen fiscal será más estrecho y el foco pasará de “crecer por ciclo” a “crecer por productividad”: consolidación presupuestaria, eficiencia del gasto y reformas que sostengan el crecimiento cuando el impulso de los fondos se normalice.