Daily Report
La sesión dejó un regusto raro. No tanto por lo que marcaron los índices, sino por lo que se respiraba por debajo. El mercado español volvió a ir a trompicones, muy pendiente del titular de turno, con cambios de ánimo casi constantes y una volatilidad que sigue sin encontrar su sitio. El Ibex 35 terminó cediendo un 0,48%, hasta los 17.670 puntos, después de una mañana bastante decente que se fue torciendo poco a poco, justo cuando la renta fija volvió a levantar la mano. No fue un día de susto serio, pero sí de esos que desgastan y acaban desviando la mirada del equity hacia el bono. Como casi siempre últimamente, todo arrancó en Estados Unidos. El T-Note a diez años volvió a tensarse con ganas, subiendo en torno a 6 puntos básicos y moviéndose entre el 4,68% y el 4,69%, niveles que no veíamos desde enero de 2025. Sobre el papel puede parecer un ajuste más, pero el mensaje es bastante claro: el mercado empieza a aceptar que los tipos altos pueden quedarse más tiempo del que se había descontado. Y cuando el activo que se supone sin riesgo empieza a pagar así, la renta variable tiene que sudar mucho más cada euro de valoración. Con ese panorama, el castigo fue muy selectivo. Las compañías más apalancadas o más sensibles a los tipos volvieron a quedar señaladas. ACS fue el caso más evidente tras anunciar una ampliación de capital relevante, con descuento frente al cierre previo, y acabó contagiando al resto del sector. Las renovables tampoco encontraron refugio. Al otro lado, los valores de perfil defensivo, con flujos más estables y menos ruido en el balance, como Telefónica o Cellnex, hicieron de colchón en una sesión complicada. No era una salida general del mercado español, sino una criba bastante fría y sin concesiones. En Europa el tono fue irregular y, sobre todo, poco concluyente. El Euro Stoxx 50 apenas arañó un 0,07%, el CAC 40 francés se dejó un 0,07%, el DAX alemán subió un 0,73% y Londres cerró con un discreto +0,10%. Movimientos cortos, casi de tanteo, más propios de un mercado que espera que de uno con convicción.
En Wall Street, mientras tanto, volvió a notarse la presión de unos tipos largos que no aflojan, incluso con resultados empresariales razonables encima de la mesa. El telón de fondo macro tampoco ayuda a despejar incógnitas. Las tensiones geopolíticas siguen ahí, la energía continúa cara y la sensación de que la inflación no está tan domesticada como se pensaba vuelve a filtrarse en los precios de la deuda. Que grandes tenedores internacionales reduzcan exposición a bonos estadounidenses añade ruido y refuerza la idea de que la financiación global va a ser, como mínimo, más exigente. A eso se suma la competencia por el capital de grandes operaciones corporativas y próximas salidas a bolsa, en un momento en el que el dinero ya no sobra ni se concede con alegría. No parece, al menos por ahora, un escenario de ruptura inminente. Pero sí uno incómodo, de esos que se navegan mal. Hay rebotes, claro, pero duran poco. La visibilidad es limitada y el margen de error, estrecho. En este contexto, más que acertar el siguiente movimiento del índice, vuelve a imponerse el oficio: mirar balances con calma, entender de dónde sale la caja y medir bien cómo de expuesta está cada compañía a un entorno de tipos altos que puede quedarse más tiempo del deseado. El mercado, una vez más, está poniendo precio al tiempo.
Fuente: GVC Gaesco
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Cómo leer el Daily Report
Base 100 y Sectores MSCI
- A lo largo de distintos gráficos se detalla la situación actual de los mercados internacionales. Empezando por el gráfico de la evolución de los índices:

Calculado desde el 31/12/2021, se muestra la evolución de los distitntos índices del globo en base 100. A partir de este gráfico se puede comparar de forma eficaz el rendimiento de cada uno de ellos y comprarbar de un vistazo quienes son los perdederes y ganadores en el mundo.
- Junto al gráfico en base 100 de los índices se encuentra el gráfico de barras del rendimiento de los distintos sectores del MSCI:

En función de la coyuntura económica que se encuentre el mundo se observa un mejor rendimiento en ciertos sectores concretos.
Gráfico Momentum
- En esta parte del informe se muestra el índicador GVC Momentum y sus distintos subindicadores:

En cada franja horizontal se marca la posición actual de cada índicador (nombrado a la izquierda) con una bola naranja. En función de su situación se puede interpretar cada uno de ellos como una señal alcista (bullish) o bajista (bearish). Cuanto más a la derecha, más alcista será la descripción que aporten, y cuanto más a la izquierda más bajista. Hay una liniea blanca punteada en el centro del gráfico para diferenciar ambos escenarios.
Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por una cola punteada que une ambos instantes, es decir el extremo de la cola se corresponde al valor de hacer 2 semanas. Se ha de entender que si una bola se encuentra sin cola significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas (tal y como ocurre en el gráfico de arriba con el subíndicador MA(200)).

Evolución de índices y bonos gubernamentales
- Justo abajo del gráfico de Momentum se encuentran un conjunto de 4 tablas que incorporan datos relevantes de la renta fija y variable del mundo:

Las dos primeras tablas corresponden a datos relacionados con la renta variables. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a:
- Last: Último precio de cierre (22:00 del día anterior)
- Daily Var.: Rendimiento del día anterior
- Future: Rendimiento actual (respecto al valor de apertura) del futuro correspondiente al índice en cuestión
- Yearly Var.: Rendimiento anual

Las dos siguientes tablas corresponden a datos relevantes sobre la renta fija. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a las vistas arriba, a parte se añade una más:
- Bip Var.: Variación del día anterior en puntos básicos

Para los bonos High Yield se ha utilizado como referencia el índice de Credit Suisse AG.
Velocímetro del Riesgo
- Con todos los datos actuales ya presentados, pasamos a los riesgos que subyacen en cada mercado. En este gráfico semicircular se muestra tanto el índicador GVC Risk como otros índicadores de riesgo.

En cada carril se marca la posición actual de cada indicador (referenciado a un número abajo y descrito a la derecha) con un circulo negro. En función de su valor, la bola negra se situará más en la zona roja de mayor riesgo o en la zona verde de menor riesgo. A parte, en la zona central inferior se aporta el valor del GVC Risk que contempla todos los subindicadores de riesgo en mayor o menor medida.
Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por un circulo hueco. Se ha de entender que si en un carril no hay un circulo hueco significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas.
