Daily Report

La sesión deja una sensación cada vez más familiar: el mercado sigue dispuesto a comprar cualquier argumento que reduzca el riesgo de nuevas subidas de tipos. El Ibex 35 avanzó un 1,37% hasta los 19.671 puntos y se acerca con facilidad a un nivel que, no hace tanto, parecía fuera de alcance. Y no es un fenómeno aislado. El Euro Stoxx 50 ganó un 1,35%, el CAC 40 un 1,65%, el DAX un 2,13% y el FTSE 100 un 1,73%. La subida fue generalizada en Europa, pero lo más relevante es la amplitud del movimiento: cuando los índices afrontan zonas donde suele aparecer la toma de beneficios, que la participación sea tan amplia aporta bastante credibilidad al avance. El desencadenante es conocido y poco complejo: un dato de empleo en Estados Unidos más débil de lo previsto que rebaja la presión sobre la Fed y enfría las expectativas de nuevas subidas de tipos. Poco más hace falta. El mercado lleva meses funcionando con la misma lógica: cualquier señal de desaceleración económica se interpreta como una excusa para justificar valoraciones más elevadas. Es una dinámica que suele mantenerse más tiempo del que muchos esperan, aunque también puede agotarse de forma repentina. Por ahora, sigue plenamente vigente.

En el plano corporativo, España encuentra apoyo en sectores donde resulta razonable verlo. ArcelorMittal lideró las subidas tras los cambios en la política comercial europea. Las restricciones a las importaciones de acero y el endurecimiento de los aranceles aportan algo de visibilidad a una industria castigada durante años por la sobrecapacidad global. No cambia el ciclo de la noche a la mañana, pero sí contribuye a mejorar el suelo de precios en Europa y, con ello, la percepción de los inversores sobre el valor. Indra también mantiene el interés comprador. Defensa y tecnología continúan beneficiándose de una demanda estructural sólida, aunque empieza a apreciarse cierta selección dentro de un sector que venía subiendo de forma muy homogénea. Quizá sea más relevante lo que está ocurriendo en la banca. Las revisiones al alza en valoraciones reflejan que el mercado empieza a asumir que la rentabilidad del sector puede mantenerse elevada incluso en un escenario de tipos más estables. A estas alturas del ciclo, el atractivo de los bancos ya no depende únicamente de la evolución de los tipos de interés. La atención se desplaza hacia factores como la generación de capital, la eficiencia operativa o la disciplina en costes. Y eso modifica el tipo de inversor que vuelve a mirar al sector. La renta fija, además, acompañó el movimiento. La rentabilidad del Treasury estadounidense a diez años retrocede algunos puntos básicos hasta la zona del 4,46%, una reacción coherente con una lectura más acomodaticia del dato de empleo. No es una caída especialmente intensa, pero sí suficiente para seguir respaldando las valoraciones en bolsa. Al final, gran parte del equilibrio actual depende de eso: mientras el mercado de bonos no cuestione esta narrativa, la renta variable seguirá teniendo margen para extender las subidas.

Fuera de Europa, las señales son algo más mixtas. Tesla superó las expectativas en entregas, pero el mercado optó por vender la noticia. Probablemente porque las expectativas reales ya eran más exigentes de lo que parecía y porque siguen existiendo dudas sobre la evolución de la demanda y los márgenes. Ford, por su parte, volvió a mostrar debilidad. Más que un problema puntual de un trimestre, refleja las dificultades de adaptación a una transformación industrial compleja. Son dos ejemplos que recuerdan que, bajo la superficie de los índices, las diferencias entre sectores y compañías siguen siendo muy significativas. También empiezan a acumularse señales que el mercado parece ignorar parcialmente: retrasos en algunas salidas a bolsa del sector defensa por discrepancias en valoración, movimientos corporativos en química y farmacéuticas para aislar riesgos legales o avances silenciosos, aunque relevantes, en soluciones de pago basadas en inteligencia artificial. Elementos distintos entre sí, pero con un punto en común: muestran que el acceso al capital y la credibilidad siguen siendo factores críticos, aunque el tono general del mercado invite a pensar lo contrario. Por ahora, la narrativa dominante sigue siendo la de una desaceleración ordenada, sin recesión. Es un equilibrio delicado, pero suficientemente creíble como para sostener las valoraciones actuales. La cuestión no es tanto si puede prolongarse algo más, sino cuánto recorrido adicional queda en los múltiplos si los datos económicos dejan de respaldar esa historia con la misma claridad. De momento, el mercado parece cómodo evitando esa conversación. Cierre de Wall Street con la única nota negativa del Nasdaq que cerró un 0.8 en negativo (con Tesla cayendo un 7,49% y Meta e Intel un 5%), el S&P repitió y el Dow Jones Industriales subió un 1.14& hasta los 52900 puntos, con Apple, McDonald’s y Disney subiendo un 4%. En Asia jornada alcista con los principales índices subiendo cerca del 1% a excepción del Kospi que, aunque sube también, lo hace más de un 6% con SK hynix con un +10% y Samsung Electronics más de un 8%. En relación a esta última, apuntar que ayer se publicó que Anthropic está en conversaciones con Samsung para desarrollar chips de IA personalizados.

Fuente: GVC Gaesco

Cómo leer el Daily Report

Base 100 y Sectores MSCI
  • A lo largo de distintos gráficos se detalla la situación actual de los mercados internacionales. Empezando por el gráfico de la evolución de los índices:

Calculado desde el 31/12/2021, se muestra la evolución de los distitntos índices del globo en base 100. A partir de este gráfico se puede comparar de forma eficaz el rendimiento de cada uno de ellos y comprarbar de  un vistazo quienes son los perdederes y ganadores en el mundo.

  • Junto al gráfico en base 100 de los índices se encuentra el gráfico de barras del rendimiento de los distintos sectores del MSCI:

En función de la coyuntura económica que se encuentre el mundo se observa un mejor rendimiento en ciertos sectores concretos.

Gráfico Momentum
  • En esta parte del informe se muestra el índicador GVC Momentum y sus distintos subindicadores:

En cada franja horizontal se marca la posición actual de cada índicador (nombrado a la izquierda) con una bola naranja. En función de su situación se puede interpretar cada uno de ellos como una señal alcista (bullish) o bajista (bearish). Cuanto más a la derecha, más alcista será la descripción que aporten, y cuanto más a la izquierda más bajista. Hay una liniea blanca punteada en el centro del gráfico para diferenciar ambos escenarios.

Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por una cola punteada que une ambos instantes, es decir el extremo de la cola se corresponde al valor de hacer 2 semanas. Se ha de entender que si una bola se encuentra sin cola significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas (tal y como ocurre en el gráfico de arriba con el subíndicador MA(200)).

Evolución de índices y bonos gubernamentales
  • Justo abajo del gráfico de Momentum se encuentran un conjunto de 4 tablas que incorporan datos relevantes de la renta fija y variable del mundo:

Las dos primeras tablas corresponden a datos relacionados con la renta variables. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a:

  • Last: Último precio de cierre (22:00 del día anterior)
  • Daily Var.: Rendimiento del día anterior
  • Future: Rendimiento actual (respecto al valor de apertura) del futuro correspondiente al índice en cuestión
  • Yearly Var.: Rendimiento anual

Las dos siguientes tablas corresponden a datos relevantes sobre la renta fija. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a las vistas arriba, a parte se añade una más:

  • Bip Var.: Variación del día anterior en puntos básicos

Para los bonos High Yield se ha utilizado como referencia el índice de Credit Suisse AG.

 

Velocímetro del Riesgo
  • Con todos los datos actuales ya presentados, pasamos a los riesgos que subyacen en cada mercado. En este gráfico semicircular se muestra tanto el índicador GVC Risk como otros índicadores de riesgo.

En cada carril se marca la posición actual de cada indicador (referenciado a un número abajo y descrito a la derecha) con un circulo negro. En función de su valor, la bola negra se situará más en la zona roja de mayor riesgo o en la zona verde de menor riesgo. A parte, en la zona central inferior se aporta el valor del GVC Risk que contempla todos los subindicadores de riesgo en mayor o menor medida.

Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por un circulo hueco. Se ha de entender que si en un carril no hay un circulo hueco significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas.