Daily Report

La sesión de ayer dejó una sensación familiar: la renta variable europea no corrigió por problemas propios, sino como reacción a un cambio de tono que llega desde Estados Unidos. El Ibex 35 terminó con un descenso moderado del 0,22%, hasta los 19.640 puntos, después de haber mostrado algo más de fortaleza durante buena parte de la jornada. En el resto de Europa, sin embargo, las caídas fueron más visibles: el Euro Stoxx 50 cedió un 1,22%, el DAX un 1,38% y el CAC francés un 0,51%.

El trasfondo resulta bastante evidente. Durante semanas, los inversores han seguido comprando crecimiento con escasa resistencia, especialmente todo aquello vinculado a la inteligencia artificial. Sin embargo, empiezan a surgir preguntas que el mercado había preferido ignorar: cuánto potencial queda ya reflejado en los precios, qué nivel de inversión adicional requerirá el sector y cuándo comenzarán a materializarse retornos tangibles. Las caídas en algunos gigantes tecnológicos y las dudas que vuelven a aparecer en Asia alrededor de los semiconductores encajan perfectamente en ese escenario. Europa, y especialmente España, llegaban a esta fase desde una posición relativamente más sólida. El Ibex venía respaldado por el buen comportamiento de la banca, algunas infraestructuras y un entorno macroeconómico doméstico que sigue mostrando fortaleza. Esa narrativa no desaparece de la noche a la mañana, pero cuando Wall Street reduce la velocidad, mantener el ritmo se vuelve más complicado. La sesión de ayer fue un buen ejemplo: varios bancos llegaron a marcar máximos intradía, aunque les faltó combustible para consolidarlos. Con todo, hay un elemento positivo que merece atención. La presión vendedora sigue siendo selectiva. No estamos ante una salida masiva de dinero del mercado, sino ante una discriminación mucho mayor entre ganadores y perdedores. Mientras las renovables y algunos valores más cíclicos sufrieron, otras compañías continúan atrayendo flujos de inversión. Eso suele indicar que el posicionamiento general no está excesivamente tensionado ni sobre apalancado, algo habitual en las fases finales de los grandes rallies. Por ahora, se parece más a un proceso de digestión que a un cambio estructural de fondo.

La renta fija también reflejó ese tono algo más prudente, aunque sin movimientos alarmantes. El bono español a diez años se aproximó al 3,47%, mientras que el bund alemán rozó el 3%. En Estados Unidos, la rentabilidad del bono a diez años avanzó unos cuatro puntos básicos hasta el 4,517%. No es un repunte especialmente agresivo, pero sí suficiente para recordar que el coste del dinero sigue siendo relevante, especialmente para aquellas compañías cuyas valoraciones exigen unas expectativas muy elevadas. Después de un rally tan intenso, incluso pequeños movimientos en la curva tienen capacidad para generar ruido. En materias primas, el petróleo vuelve a ocupar parte de la atención. El Brent se acerca a los 74 dólares impulsado por episodios puntuales de tensión geopolítica. Más que el nivel absoluto del precio, lo que incomoda al mercado es la volatilidad, ya que complica la narrativa de desinflación que había ganado fuerza durante las últimas semanas. Si además se tiene en cuenta que la Reserva Federal continúa mostrando prudencia —reconociendo avances, pero evitando declarar victoria demasiado pronto—, resulta lógico ver a los inversores algo menos dispuestos a seguir ampliando múltiplos sin cuestionar las valoraciones. Por ahora, la lectura parece más cercana a una pausa que a un deterioro real del escenario. El dinero no está abandonando la renta variable; simplemente se está volviendo más exigente. España mantiene argumentos para seguir comportándose mejor que otros mercados europeos gracias a su composición sectorial y a una dinámica macro relativamente favorable, pero tampoco puede aislarse de una revisión global de expectativas. La próxima prueba será comprobar si el enfriamiento de la tecnología se estabiliza o si acaba trasladándose al crecimiento de beneficios y a las revisiones de estimaciones. Ahí estará la diferencia entre una simple toma de aire y el inicio de una corrección de mayor calado. En Estados Unidos el cierre fue claramente negativo, con el Nasdaq a la cabeza cayendo un 1.16%, el S&P un 0.45% y el DOW un 0.25%. En Asia el Nikkei cae un 0.8% y el Kospi un 5,56%, mientras que en Hang Seng sube un 2.89%. En cuanto a los futuros cotizan planos o ligeramente negativo a pesar de las nuevas escaramuzas bélicas en el estrecho de Ormuz; en este sentido bélico, y a nivel micro, Rheinmetall y Lokheed Martin han acordado la creación de una fábrica de misiles en Europa.

Fuente: GVC Gaesco

Cómo leer el Daily Report

Base 100 y Sectores MSCI
  • A lo largo de distintos gráficos se detalla la situación actual de los mercados internacionales. Empezando por el gráfico de la evolución de los índices:

Calculado desde el 31/12/2021, se muestra la evolución de los distitntos índices del globo en base 100. A partir de este gráfico se puede comparar de forma eficaz el rendimiento de cada uno de ellos y comprarbar de  un vistazo quienes son los perdederes y ganadores en el mundo.

  • Junto al gráfico en base 100 de los índices se encuentra el gráfico de barras del rendimiento de los distintos sectores del MSCI:

En función de la coyuntura económica que se encuentre el mundo se observa un mejor rendimiento en ciertos sectores concretos.

Gráfico Momentum
  • En esta parte del informe se muestra el índicador GVC Momentum y sus distintos subindicadores:

En cada franja horizontal se marca la posición actual de cada índicador (nombrado a la izquierda) con una bola naranja. En función de su situación se puede interpretar cada uno de ellos como una señal alcista (bullish) o bajista (bearish). Cuanto más a la derecha, más alcista será la descripción que aporten, y cuanto más a la izquierda más bajista. Hay una liniea blanca punteada en el centro del gráfico para diferenciar ambos escenarios.

Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por una cola punteada que une ambos instantes, es decir el extremo de la cola se corresponde al valor de hacer 2 semanas. Se ha de entender que si una bola se encuentra sin cola significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas (tal y como ocurre en el gráfico de arriba con el subíndicador MA(200)).

Evolución de índices y bonos gubernamentales
  • Justo abajo del gráfico de Momentum se encuentran un conjunto de 4 tablas que incorporan datos relevantes de la renta fija y variable del mundo:

Las dos primeras tablas corresponden a datos relacionados con la renta variables. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a:

  • Last: Último precio de cierre (22:00 del día anterior)
  • Daily Var.: Rendimiento del día anterior
  • Future: Rendimiento actual (respecto al valor de apertura) del futuro correspondiente al índice en cuestión
  • Yearly Var.: Rendimiento anual

Las dos siguientes tablas corresponden a datos relevantes sobre la renta fija. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a las vistas arriba, a parte se añade una más:

  • Bip Var.: Variación del día anterior en puntos básicos

Para los bonos High Yield se ha utilizado como referencia el índice de Credit Suisse AG.

 

Velocímetro del Riesgo
  • Con todos los datos actuales ya presentados, pasamos a los riesgos que subyacen en cada mercado. En este gráfico semicircular se muestra tanto el índicador GVC Risk como otros índicadores de riesgo.

En cada carril se marca la posición actual de cada indicador (referenciado a un número abajo y descrito a la derecha) con un circulo negro. En función de su valor, la bola negra se situará más en la zona roja de mayor riesgo o en la zona verde de menor riesgo. A parte, en la zona central inferior se aporta el valor del GVC Risk que contempla todos los subindicadores de riesgo en mayor o menor medida.

Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por un circulo hueco. Se ha de entender que si en un carril no hay un circulo hueco significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas.