Daily Report
La sesión deja una sensación bastante familiar: el mercado necesitaba una excusa para relajarse y cualquier atisbo de distensión, por tímido que fuera, ha bastado para desencadenar las compras. El Ibex 35 ha recuperado terreno con un avance del 1,14%, hasta los 19.322 puntos, impulsado tanto por ese alivio general como por un ajuste lógico tras el castigo excesivo que sufrió ayer la banca. De hecho, el sector financiero ha reaccionado justo como cabía esperar en un entorno de menor tensión geopolítica y caída del petróleo, liderando claramente las subidas. No ha sido un fenómeno aislado de España. El tono positivo se ha extendido por toda Europa: el Euro Stoxx 50 ha ganado un 1,19%, el DAX un 0,98% y el CAC un 0,9%, mientras que el FTSE 100 británico se ha quedado algo rezagado, con un descenso del 0,17%. Más que un cambio de fondo en la percepción del mercado, lo que parece haberse producido es una mejora táctica del apetito por el riesgo.
Los inversores siguen muy pendientes de los titulares políticos y de la evolución de los precios de la energía. Precisamente ahí ha estado una de las claves de la jornada. El petróleo, que ayer elevó de forma notable la preocupación del mercado, ha corregido posiciones y el Brent vuelve a moverse en una zona más cómoda, cerca de los 77 dólares por barril. Este retroceso tiene implicaciones inmediatas para las expectativas de inflación y, por extensión, para las perspectivas de política monetaria. Los sectores más sensibles a los tipos de interés lo han recogido rápidamente, especialmente la banca. Aun así, conviene recordar que se trata de un sector especialmente volátil: hoy recupera con fuerza parte de lo perdido, del mismo modo que cayó con intensidad apenas veinticuatro horas antes. También ha contribuido el mensaje procedente del ámbito político. Aunque no aporta demasiadas certezas, sí reduce la probabilidad de escenarios extremos a corto plazo, y eso suele ser suficiente para que el mercado encuentre algo de estabilidad después de episodios de nerviosismo. Sin embargo, la elevada volatilidad que sigue registrando el petróleo y el trasfondo de los enfrentamientos geopolíticos recuerdan que la prima de riesgo asociada a estos factores sigue ahí. Simplemente ha pasado a un segundo plano durante esta sesión. Al otro lado del Atlántico, comienza la temporada de resultados empresariales, que probablemente será la próxima gran prueba para unas valoraciones que continúan siendo exigentes en algunos segmentos del mercado. Las primeras referencias no alteran la narrativa dominante, pero sí ponen de manifiesto que el margen para decepcionar sigue siendo reducido. En renta fija, el panorama es algo más heterogéneo. Mientras las rentabilidades de los bonos europeos descienden, el Treasury estadounidense a diez años repunta ligeramente hasta el 4,545%, una señal de que el debate sobre los tipos de interés continúa lejos de resolverse. Las actas de la Reserva Federal y del BCE reflejan precisamente esa sensación: la inflación sigue moderándose, pero todavía no lo bastante como para dar la batalla por ganada, mientras que la actividad económica mantiene una resiliencia mayor de la esperada en algunas áreas relevantes.
A nivel corporativo, el flujo de noticias continúa siendo intenso. Siguen apareciendo anuncios relacionados con inversiones de carácter estructural —infraestructuras digitales, transición energética o reciclaje— junto con programas de recompra de acciones y revisiones de recomendaciones. No hay novedades realmente transformadoras, pero sí señales de que muchas compañías continúan ejecutando sus planes estratégicos mientras el mercado permanece centrado en factores de corto plazo. En conjunto, la sesión encaja mejor como un movimiento de alivio que como un auténtico punto de inflexión. Los mercados siguen muy condicionados por factores externos y reaccionan con rapidez a cualquier cambio en el frente geopolítico o energético. En este contexto, los rebotes resultan perfectamente naturales, pero todavía es prematuro interpretarlos como el inicio de una tendencia más sólida. Para eso hará falta menos ruido y más protagonismo de los fundamentales. Por ahora, aún no estamos en ese punto. Los mercados cerraron con aparente tranquilidad en Estados Unidos, obviando la tensión geopolítica, y los índices Nasdaq, S&P500 y Dow Jones subieron un 1.3%, 0.8% y 0.27% respectivamente; fue destacada la subida de Meta con un 4,7% con noticias relativas a un nuevo modelo de inteligencia artificial que amplía los límites del rendimiento y la eficiencia, entre otras. La madrugada en el mercado asiático está siendo tranquila, con, prácticamente, todos los índices en positivo; por citar los índices habituales, Nikkei, Hang Seng y Kospi suben un 1.37%, +1.67% y +4.65%. En cuanto a los futuros, después del rebote de ayer, vienen marcando ligeras caídas del entorno de -0.15% en general en Europa y Estados Unidos. Terminamos la semana con una jornada tranquila en cuanto a datos macroeconómicos sin ninguna referencia importante igual que en lo referente a resultados empresariales en USA.
Fuente: GVC Gaesco
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Cómo leer el Daily Report
Base 100 y Sectores MSCI
- A lo largo de distintos gráficos se detalla la situación actual de los mercados internacionales. Empezando por el gráfico de la evolución de los índices:

Calculado desde el 31/12/2021, se muestra la evolución de los distitntos índices del globo en base 100. A partir de este gráfico se puede comparar de forma eficaz el rendimiento de cada uno de ellos y comprarbar de un vistazo quienes son los perdederes y ganadores en el mundo.
- Junto al gráfico en base 100 de los índices se encuentra el gráfico de barras del rendimiento de los distintos sectores del MSCI:

En función de la coyuntura económica que se encuentre el mundo se observa un mejor rendimiento en ciertos sectores concretos.
Gráfico Momentum
- En esta parte del informe se muestra el índicador GVC Momentum y sus distintos subindicadores:

En cada franja horizontal se marca la posición actual de cada índicador (nombrado a la izquierda) con una bola naranja. En función de su situación se puede interpretar cada uno de ellos como una señal alcista (bullish) o bajista (bearish). Cuanto más a la derecha, más alcista será la descripción que aporten, y cuanto más a la izquierda más bajista. Hay una liniea blanca punteada en el centro del gráfico para diferenciar ambos escenarios.
Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por una cola punteada que une ambos instantes, es decir el extremo de la cola se corresponde al valor de hacer 2 semanas. Se ha de entender que si una bola se encuentra sin cola significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas (tal y como ocurre en el gráfico de arriba con el subíndicador MA(200)).

Evolución de índices y bonos gubernamentales
- Justo abajo del gráfico de Momentum se encuentran un conjunto de 4 tablas que incorporan datos relevantes de la renta fija y variable del mundo:

Las dos primeras tablas corresponden a datos relacionados con la renta variables. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a:
- Last: Último precio de cierre (22:00 del día anterior)
- Daily Var.: Rendimiento del día anterior
- Future: Rendimiento actual (respecto al valor de apertura) del futuro correspondiente al índice en cuestión
- Yearly Var.: Rendimiento anual

Las dos siguientes tablas corresponden a datos relevantes sobre la renta fija. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a las vistas arriba, a parte se añade una más:
- Bip Var.: Variación del día anterior en puntos básicos

Para los bonos High Yield se ha utilizado como referencia el índice de Credit Suisse AG.
Velocímetro del Riesgo
- Con todos los datos actuales ya presentados, pasamos a los riesgos que subyacen en cada mercado. En este gráfico semicircular se muestra tanto el índicador GVC Risk como otros índicadores de riesgo.

En cada carril se marca la posición actual de cada indicador (referenciado a un número abajo y descrito a la derecha) con un circulo negro. En función de su valor, la bola negra se situará más en la zona roja de mayor riesgo o en la zona verde de menor riesgo. A parte, en la zona central inferior se aporta el valor del GVC Risk que contempla todos los subindicadores de riesgo en mayor o menor medida.
Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por un circulo hueco. Se ha de entender que si en un carril no hay un circulo hueco significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas.
