Daily Report
La semana terminó con algo más de calma después de varios días en los que el mercado volvió a recordar lo rápido que desaparece la visibilidad cuando la geopolítica entra en escena. El Ibex 35 logró cerrar en positivo, con un avance del 0,32% hasta los 19.384 puntos, suficiente para conservar la referencia psicológica de los 19.300. Aun así, el saldo semanal fue claramente negativo. En el resto de Europa, la sesión dejó movimientos moderados. El Euro Stoxx 50 cedió un 0,28%, el DAX retrocedió un 0,14% y el CAC francés apenas encontró dirección, cerrando con una ligera subida del 0,15%. La sensación que deja el mercado es la de querer volver al escenario anterior a las tensiones recientes, aunque todavía sin la confianza necesaria para hacerlo con convicción.
Se aprecia en la forma de subir: movimientos muy concentrados en determinados sectores —hoy fue el turno de las acereras— mientras que el resto del mercado avanza de forma mucho más dispersa. Allí donde coinciden recomendaciones favorables y una narrativa atractiva, sigue entrando dinero. En otros casos, pesa más la falta de catalizadores. No estamos ante un mercado débil, pero tampoco ante uno dispuesto a comprar cualquier cosa. En España, además, hay un elemento destacable. Pese al aumento de la volatilidad durante la semana, los flujos hacia activos domésticos continúan apareciendo. La entrada de dinero institucional en bancos medianos y algunos movimientos en compañías industriales sugieren que sigue existiendo una visión relativamente constructiva sobre el ciclo económico para la segunda mitad del año. La cuestión no es tanto el destino como el momento de entrada, porque el corto plazo sigue marcado por factores externos que tienen poco que ver con los fundamentales. El comportamiento del petróleo sigue siendo una de las variables clave. Tras las últimas tensiones, el crudo se ha estabilizado alrededor de los 75 dólares por barril, lo que ha ayudado a reducir parte de la prima de riesgo que el mercado había incorporado sobre crecimiento e inflación. Sin embargo, la tranquilidad sigue siendo condicional. Nadie pierde de vista que una nueva escalada en Oriente Medio podría alterar rápidamente el escenario. La mejora de los flujos a través del estrecho de Ormuz abre la puerta a un mercado energético más equilibrado e incluso a un posible excedente en los próximos meses, pero ese equilibrio sigue siendo delicado. La renta fija también reflejó este mayor grado de tranquilidad. Las rentabilidades aflojaron ligeramente y el bono estadounidense a diez años retrocedió hasta la zona del 4,545%. No es un cambio de tendencia ni mucho menos, pero sí indica que los inversores vuelven a contemplar un escenario menos disruptivo a corto plazo. En cualquier caso, las primas periféricas —incluida la española— siguen mostrando cierta resistencia a mejorar con la misma intensidad, una señal de que la cautela todavía no ha desaparecido.
A nivel empresarial, algunos movimientos recientes empiezan a resultar especialmente reveladores. Hay correcciones que parecen responder más a ajustes de posicionamiento y gestión del riesgo que a un deterioro real de los fundamentales. Indra es probablemente uno de los ejemplos más evidentes: acumula cuatro sesiones consecutivas de descensos mientras la tesis de inversión apenas ha cambiado. Este tipo de situaciones suele acabar generando oportunidades, aunque quizá todavía sea pronto para adelantarse. Más allá de la renta variable, las señales que llegan desde algunos segmentos industriales europeos, especialmente la automoción, recuerdan una realidad que el mercado suele pasar por alto cuando domina el optimismo: en determinadas áreas, la presión sobre los márgenes sigue siendo estructural. No cuestiona la continuidad del ciclo económico, pero sí obliga a moderar algunas expectativas. En conjunto, el balance es el de un mercado que ha dejado atrás parte de la tensión de los últimos días, aunque todavía no ha recuperado del todo la confianza. Hay liquidez disponible y ganas de volver a asumir riesgo, pero la visibilidad sigue siendo una condición imprescindible. Y, por ahora, esa visibilidad depende más de los acontecimientos externos que de la evolución de los fundamentales. Mientras esa situación no cambie, lo más probable es seguir viendo un mercado selectivo, exigente y con avances mucho más trabajados que espectaculares.
Fuente: GVC Gaesco
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Cómo leer el Daily Report
Base 100 y Sectores MSCI
- A lo largo de distintos gráficos se detalla la situación actual de los mercados internacionales. Empezando por el gráfico de la evolución de los índices:

Calculado desde el 31/12/2021, se muestra la evolución de los distitntos índices del globo en base 100. A partir de este gráfico se puede comparar de forma eficaz el rendimiento de cada uno de ellos y comprarbar de un vistazo quienes son los perdederes y ganadores en el mundo.
- Junto al gráfico en base 100 de los índices se encuentra el gráfico de barras del rendimiento de los distintos sectores del MSCI:

En función de la coyuntura económica que se encuentre el mundo se observa un mejor rendimiento en ciertos sectores concretos.
Gráfico Momentum
- En esta parte del informe se muestra el índicador GVC Momentum y sus distintos subindicadores:

En cada franja horizontal se marca la posición actual de cada índicador (nombrado a la izquierda) con una bola naranja. En función de su situación se puede interpretar cada uno de ellos como una señal alcista (bullish) o bajista (bearish). Cuanto más a la derecha, más alcista será la descripción que aporten, y cuanto más a la izquierda más bajista. Hay una liniea blanca punteada en el centro del gráfico para diferenciar ambos escenarios.
Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por una cola punteada que une ambos instantes, es decir el extremo de la cola se corresponde al valor de hacer 2 semanas. Se ha de entender que si una bola se encuentra sin cola significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas (tal y como ocurre en el gráfico de arriba con el subíndicador MA(200)).

Evolución de índices y bonos gubernamentales
- Justo abajo del gráfico de Momentum se encuentran un conjunto de 4 tablas que incorporan datos relevantes de la renta fija y variable del mundo:

Las dos primeras tablas corresponden a datos relacionados con la renta variables. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a:
- Last: Último precio de cierre (22:00 del día anterior)
- Daily Var.: Rendimiento del día anterior
- Future: Rendimiento actual (respecto al valor de apertura) del futuro correspondiente al índice en cuestión
- Yearly Var.: Rendimiento anual

Las dos siguientes tablas corresponden a datos relevantes sobre la renta fija. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a las vistas arriba, a parte se añade una más:
- Bip Var.: Variación del día anterior en puntos básicos

Para los bonos High Yield se ha utilizado como referencia el índice de Credit Suisse AG.
Velocímetro del Riesgo
- Con todos los datos actuales ya presentados, pasamos a los riesgos que subyacen en cada mercado. En este gráfico semicircular se muestra tanto el índicador GVC Risk como otros índicadores de riesgo.

En cada carril se marca la posición actual de cada indicador (referenciado a un número abajo y descrito a la derecha) con un circulo negro. En función de su valor, la bola negra se situará más en la zona roja de mayor riesgo o en la zona verde de menor riesgo. A parte, en la zona central inferior se aporta el valor del GVC Risk que contempla todos los subindicadores de riesgo en mayor o menor medida.
Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por un circulo hueco. Se ha de entender que si en un carril no hay un circulo hueco significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas.
