Daily Report
El mercado vuelve a mirar al mismo sitio: el petróleo. Sigue siendo el indicador más inmediato del riesgo geopolítico y, cuando se mueve con fuerza, la reacción de las carteras suele ser casi automática. La tensión en el estrecho de Ormuz bastó para devolver protagonismo al crudo y activar una rotación ya conocida: impulso para las energéticas y una revisión mucho más prudente de las expectativas en buena parte del resto del mercado. En España, el Ibex 35 cerró con una caída del 0,25%, un descenso relativamente moderado si se tiene en cuenta el contexto. La sensación general fue más de ajuste y digestión de riesgos que de ventas indiscriminadas. Hubo presión en sectores como turismo, renovables o algunos valores industriales, pero sin señales de pánico. De hecho, cuando las correcciones se producen de forma ordenada y con ciertas áreas del mercado manteniendo el tipo, suele ser una muestra de que gran parte del capital sigue cómodo en renta variable. Los principales apoyos volvieron a ser los de siempre en este tipo de episodios: las petroleras y los sectores más defensivos.
Cuando aumenta la incertidumbre, el mercado tiende a hacer cálculos sencillos. Descuenta algo más de inflación, exige una prima de riesgo ligeramente superior y reduce sus expectativas de crecimiento. En ese escenario, la energía recupera rápidamente su papel como cobertura natural. Las bolsas europeas mostraron un comportamiento desigual. El Euro Stoxx 50 terminó prácticamente plano (-0,02%), mientras que Alemania y Francia lograron cerrar en positivo, ambas con avances del 0,31%. Reino Unido, por su parte, cedió un ligero 0,06%. No hubo una dirección clara, algo habitual cuando el movimiento viene provocado por un factor externo y cada mercado responde en función de su propia composición sectorial.
En Estados Unidos sí se percibió un mayor nerviosismo. El Dow Jones retrocedió un 0,26%, el S&P 500 un 0,79% y el Nasdaq un 1,55%. Más que una reacción directa al petróleo, el movimiento pareció responder a cuestiones de valoración y posicionamiento. La tecnología acumulaba ya niveles de exigencia elevados y, cuando el entorno se vuelve más incierto, cualquier argumento puede servir para recortar exposición. Por ahora, parece más un ajuste táctico que un cambio profundo de narrativa. La renta fija también empieza a reflejar este nuevo equilibrio; el bono español cotiza a 3.562, mientras que el bono estadounidense a diez años repuntó hasta el 4,62%, un movimiento coherente con un mercado que vuelve a incorporar la posibilidad de mayores presiones inflacionistas y un entorno macroeconómico menos predecible. No se trata de un cambio drástico, pero sí de una señal de que el respaldo que ofrecían los tipos de interés a la renta variable ya no parece tan sólido como hace unas semanas. Hay además una cuestión de fondo que merece atención. Los inversores siguen respaldando la historia de crecimiento estructural vinculada a la inteligencia artificial y a la inversión tecnológica, pero cada vez observan con más detalle cuánto cuesta financiar ese crecimiento. La relación entre expectativas de ingresos futuros y presión sobre los márgenes es delicada. Y cuando aparece un factor externo como la geopolítica, la tolerancia al riesgo suele reducirse con rapidez. Por eso, lo más probable es que veamos más sesiones de este estilo en el corto plazo: movimientos contenidos, rotaciones sectoriales y una gran sensibilidad a cualquier titular. No parece un entorno que anticipe un cambio de ciclo, pero sí uno en el que el mercado afina mucho más sus valoraciones. La percepción es clara: la renta variable sigue siendo atractiva, aunque ya no a cualquier precio. Al final, la clave no está en una subida puntual del petróleo, sino en comprobar si el crudo es capaz de mantenerse en niveles que obliguen a revisar las perspectivas de inflación y, por extensión, las expectativas sobre política monetaria. Ahí es donde se jugará realmente el próximo tramo del mercado. Por ahora, estamos ante una señal de advertencia, no ante una confirmación. En otro orden de cosas, el cambio euro/dólar cae por debajo de los 1.14 y el bitcoin cotiza en los 62.800 dólares. En Asia la madrugada está siendo tranquila, sin grandes movimientos y con los tres índices habituales cotizando en positivo. Para finalizar, comentar que hoy tendremos la presentación de resultados de empresas importantes en USA antes de su apertura, como JPMorgan, Goldman Sachs, Bank of America o Wells Fargo, entre otros.
Fuente: GVC Gaesco
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Cómo leer el Daily Report
Base 100 y Sectores MSCI
- A lo largo de distintos gráficos se detalla la situación actual de los mercados internacionales. Empezando por el gráfico de la evolución de los índices:

Calculado desde el 31/12/2021, se muestra la evolución de los distitntos índices del globo en base 100. A partir de este gráfico se puede comparar de forma eficaz el rendimiento de cada uno de ellos y comprarbar de un vistazo quienes son los perdederes y ganadores en el mundo.
- Junto al gráfico en base 100 de los índices se encuentra el gráfico de barras del rendimiento de los distintos sectores del MSCI:

En función de la coyuntura económica que se encuentre el mundo se observa un mejor rendimiento en ciertos sectores concretos.
Gráfico Momentum
- En esta parte del informe se muestra el índicador GVC Momentum y sus distintos subindicadores:

En cada franja horizontal se marca la posición actual de cada índicador (nombrado a la izquierda) con una bola naranja. En función de su situación se puede interpretar cada uno de ellos como una señal alcista (bullish) o bajista (bearish). Cuanto más a la derecha, más alcista será la descripción que aporten, y cuanto más a la izquierda más bajista. Hay una liniea blanca punteada en el centro del gráfico para diferenciar ambos escenarios.
Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por una cola punteada que une ambos instantes, es decir el extremo de la cola se corresponde al valor de hacer 2 semanas. Se ha de entender que si una bola se encuentra sin cola significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas (tal y como ocurre en el gráfico de arriba con el subíndicador MA(200)).

Evolución de índices y bonos gubernamentales
- Justo abajo del gráfico de Momentum se encuentran un conjunto de 4 tablas que incorporan datos relevantes de la renta fija y variable del mundo:

Las dos primeras tablas corresponden a datos relacionados con la renta variables. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a:
- Last: Último precio de cierre (22:00 del día anterior)
- Daily Var.: Rendimiento del día anterior
- Future: Rendimiento actual (respecto al valor de apertura) del futuro correspondiente al índice en cuestión
- Yearly Var.: Rendimiento anual

Las dos siguientes tablas corresponden a datos relevantes sobre la renta fija. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a las vistas arriba, a parte se añade una más:
- Bip Var.: Variación del día anterior en puntos básicos

Para los bonos High Yield se ha utilizado como referencia el índice de Credit Suisse AG.
Velocímetro del Riesgo
- Con todos los datos actuales ya presentados, pasamos a los riesgos que subyacen en cada mercado. En este gráfico semicircular se muestra tanto el índicador GVC Risk como otros índicadores de riesgo.

En cada carril se marca la posición actual de cada indicador (referenciado a un número abajo y descrito a la derecha) con un circulo negro. En función de su valor, la bola negra se situará más en la zona roja de mayor riesgo o en la zona verde de menor riesgo. A parte, en la zona central inferior se aporta el valor del GVC Risk que contempla todos los subindicadores de riesgo en mayor o menor medida.
Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por un circulo hueco. Se ha de entender que si en un carril no hay un circulo hueco significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas.
