Daily Report

La sesión dejó una sensación incómoda porque obliga a revisar muchas de las convicciones que el mercado había asumido como válidas durante las últimas semanas. La idea de que el riesgo geopolítico estaba bajo control ha durado poco. Ha bastado un cambio de tono en la relación entre Estados Unidos e Irán para alterar el panorama: el petróleo se dispara, la inflación vuelve a colarse en las conversaciones y, con ella, reaparece la incertidumbre sobre la trayectoria de los tipos de interés. El Ibex 35 cedió un 2,73%, hasta los 19.104 puntos, registrando su peor jornada desde marzo. La corrección no fue exclusiva de España, aunque sí más intensa que en otros mercados europeos. El DAX alemán retrocedió un 2,28%, el CAC francés un 2,18% y el Euro Stoxx 50 un 1,8%. La explicación parece relativamente clara: el elevado peso de los bancos en el selectivo español y la exposición de varias compañías al ciclo económico global, especialmente al estadounidense. Cuando los inversores buscan refugio, ambos factores suelen convertirse en un lastre.

Más allá de los movimientos sectoriales, lo que realmente destaca es el cambio de relato. Hasta hace apenas unos días, el mercado descontaba un crecimiento moderado, una inflación razonablemente controlada y unos bancos centrales con flexibilidad para mantener su postura actual. Ese equilibrio empieza ahora a cuestionarse. Que el petróleo suba entre un 7% y un 8% en una sola sesión, acercándose a los 80 dólares por barril, preocupa menos por el nivel alcanzado que por lo que representa: la prima de riesgo geopolítico vuelve a escena cuando la batalla contra la inflación todavía no está ganada del todo. La reacción de los distintos activos encaja con esa lectura. La renta fija sufrió ventas generalizadas y las rentabilidades de los bonos repuntaron. El Treasury estadounidense a diez años ha avanzado alrededor de cinco puntos básicos hasta el 4,591%, reflejando un ajuste en las expectativas del mercado. No se trata de un movimiento caótico, pero sí coherente con un entorno en el que vuelve a contemplarse la posibilidad de tipos más altos durante más tiempo. En bolsa, la rotación ha sido bastante ordenada. Las aerolíneas y las compañías ligadas al turismo acusaron el golpe por el encarecimiento del combustible y por el temor a una demanda menos dinámica. Los bancos también han estado bajo presión por su exposición global y la mayor percepción de riesgo. En el lado contrario, las energéticas y las utilities volvieron a ejercer de refugio relativo. El patrón no es nuevo; lo que cambia es la intensidad, especialmente después de un periodo marcado por una notable complacencia.

También conviene prestar atención al componente político. Más allá de titulares puntuales, cualquier señal de tensiones comerciales o diplomáticas con Estados Unidos añade incertidumbre para las empresas españolas con intereses en aquel mercado. No implica necesariamente un deterioro estructural del escenario, pero sí puede aumentar la volatilidad en el corto plazo y alimentar la cautela de los inversores internacionales, que suelen marcar el rumbo en sesiones como la de hoy. Aun así, tampoco parece momento para sacar conclusiones precipitadas. Los mercados tienden a exagerar tanto en las subidas como en las caídas, y veníamos de una etapa en la que el riesgo geopolítico apenas tenía reflejo en los precios. Ahora ha vuelto de golpe. La gran incógnita es si estamos ante un sobresalto pasajero o ante el comienzo de un periodo más prolongado de tensión. Si se trata de lo primero, la normalización podría llegar relativamente rápido. Si, por el contrario, el escenario se complica, la renta variable europea tendrá que acostumbrarse a un entorno bastante menos cómodo. A muy corto plazo, todas las miradas estarán puestas en dos variables: el petróleo y el mercado de deuda. Mientras el crudo no entre en una dinámica de escalada descontrolada y las rentabilidades de los bonos no inicien una subida sostenida, el impacto debería mantenerse bajo control. El problema es que el equilibrio sigue siendo delicado. Y la sesión de ayer sirvió como recordatorio de lo rápido que puede cambiar el sentimiento del mercado cuando reaparece una fuente de incertidumbre que muchos daban por descontada. El cuanto al cierre en Estados Unidos el Nasdaq fue el único índice que terminó en positivo, con un +0.2%, mientras que S&P500 y el Dow Jones bajaron un 0.28% y un 1.09% a pesar de la escalada bélica en Irán. En Asia la madrugada está siendo tranquila con subidas en el Nikkei con un +1.47% y caídas moderadas en el Hang Seng y Kospi de un -0.6& y -1.4% respectivamente. Como comentábamos anteriormente, tanto el West Texas como el Brent cotizan con importantes alzas en niveles de 74.5 y 79$ respectivamente. Los futuros auguran una apertura alcista con alzas en todos, más extensas en Europa, del entorno del 0.8%, y algo más moderadas en USA.

Fuente: GVC Gaesco

Cómo leer el Daily Report

Base 100 y Sectores MSCI
  • A lo largo de distintos gráficos se detalla la situación actual de los mercados internacionales. Empezando por el gráfico de la evolución de los índices:

Calculado desde el 31/12/2021, se muestra la evolución de los distitntos índices del globo en base 100. A partir de este gráfico se puede comparar de forma eficaz el rendimiento de cada uno de ellos y comprarbar de  un vistazo quienes son los perdederes y ganadores en el mundo.

  • Junto al gráfico en base 100 de los índices se encuentra el gráfico de barras del rendimiento de los distintos sectores del MSCI:

En función de la coyuntura económica que se encuentre el mundo se observa un mejor rendimiento en ciertos sectores concretos.

Gráfico Momentum
  • En esta parte del informe se muestra el índicador GVC Momentum y sus distintos subindicadores:

En cada franja horizontal se marca la posición actual de cada índicador (nombrado a la izquierda) con una bola naranja. En función de su situación se puede interpretar cada uno de ellos como una señal alcista (bullish) o bajista (bearish). Cuanto más a la derecha, más alcista será la descripción que aporten, y cuanto más a la izquierda más bajista. Hay una liniea blanca punteada en el centro del gráfico para diferenciar ambos escenarios.

Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por una cola punteada que une ambos instantes, es decir el extremo de la cola se corresponde al valor de hacer 2 semanas. Se ha de entender que si una bola se encuentra sin cola significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas (tal y como ocurre en el gráfico de arriba con el subíndicador MA(200)).

Evolución de índices y bonos gubernamentales
  • Justo abajo del gráfico de Momentum se encuentran un conjunto de 4 tablas que incorporan datos relevantes de la renta fija y variable del mundo:

Las dos primeras tablas corresponden a datos relacionados con la renta variables. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a:

  • Last: Último precio de cierre (22:00 del día anterior)
  • Daily Var.: Rendimiento del día anterior
  • Future: Rendimiento actual (respecto al valor de apertura) del futuro correspondiente al índice en cuestión
  • Yearly Var.: Rendimiento anual

Las dos siguientes tablas corresponden a datos relevantes sobre la renta fija. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a las vistas arriba, a parte se añade una más:

  • Bip Var.: Variación del día anterior en puntos básicos

Para los bonos High Yield se ha utilizado como referencia el índice de Credit Suisse AG.

 

Velocímetro del Riesgo
  • Con todos los datos actuales ya presentados, pasamos a los riesgos que subyacen en cada mercado. En este gráfico semicircular se muestra tanto el índicador GVC Risk como otros índicadores de riesgo.

En cada carril se marca la posición actual de cada indicador (referenciado a un número abajo y descrito a la derecha) con un circulo negro. En función de su valor, la bola negra se situará más en la zona roja de mayor riesgo o en la zona verde de menor riesgo. A parte, en la zona central inferior se aporta el valor del GVC Risk que contempla todos los subindicadores de riesgo en mayor o menor medida.

Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por un circulo hueco. Se ha de entender que si en un carril no hay un circulo hueco significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas.