Daily Report
El mercado sigue avanzando, pero con ese gesto de quien no termina de fiarse. Sube… se para… vuelve a mirar el titular de turno. Y, aun así, aguanta. Que no es poca cosa. Porque si rascas un poco, lo que hay debajo no es fragilidad, es más bien digestión. El petróleo aprieta, el frente geopolítico no da tregua, y aun así no vemos ventas desordenadas. Hay ajuste, sí, pero con cierto criterio. Eso suele ser señal de que el mercado está más equilibrado de lo que parece desde fuera.
En España, de hecho, se está viendo bastante claro. El índice suma sin hacer ruido, con bastante más participación de la que aparenta. Repsol está donde tiene que estar cuando el crudo se calienta: aportando. Pero no va sola. Acciona Energías Renovables empieza a levantar cabeza a medida que el mercado asume que Bruselas no va a romper las reglas del juego, al menos no de forma abrupta. En consumo, Puig Brands va encontrando su sitio, e Inditex vuelve a ser ese refugio silencioso: no deslumbra, pero tampoco falla. Y en este entorno, eso pesa. Las infraestructuras siguen a lo suyo, que casi es lo mejor que pueden hacer ahora mismo. ACS, Ferrovial y Sacyr aportan estabilidad, mientras el movimiento de BlackRock entrando algo más en Cellnex deja una lectura bastante limpia: vuelve el interés por lo predecible, por lo que genera caja sin depender demasiado del ciclo. La banca, con CaixaBank y Banco Sabadell, sigue ahí, pero ya no es el motor único. Y eso no es debilidad, es rotación. De hecho, las recompras siguen actuando como red de seguridad. Y luego están los casos más ruidosos, como Indra, donde el mercado castiga la incertidumbre a corto plazo sin mirar demasiado el contexto de fondo. En un entorno de mayor gasto en defensa, esas dislocaciones suelen tener recorrido… cuando se enfría el titular.
Si cruzas el Atlántico, el tono cambia poco. Mucha espera, mucha lectura entre líneas con la Fed. Pero sin nerviosismo real. Y, a nivel micro, empiezan a verse cosas interesantes. Uber Technologies, por ejemplo, vuelve a ganar tracción tras su alianza para desplegar robotaxis, que no deja de ser una forma bastante tangible de llevar la inteligencia artificial al mundo real. No es promesa, es ejecución. En otra liga, Delta Air Lines ajusta previsiones al alza, reflejando que la demanda sigue firme pese al ruido macro. Y luego están historias más especulativas, como Swarmer, que irrumpen con fuerza en un mercado donde todo lo que suene a defensa y automatización capta atención inmediata.
Pero más allá de nombres concretos, hay una idea que empieza a imponerse. La inteligencia artificial ha cambiado de fase. Ya no estamos en el “a ver qué se puede hacer”, sino en el “hazlo funcionar, y hazlo rentable”. El salto del entrenamiento a la inferencia —a que millones de usuarios interactúen en tiempo real— es donde está el dinero de verdad. Y ahí es donde encaja todo. Mientras el mercado lidio con el ruido del corto plazo —conflictos, petróleo, bancos centrales—, por debajo se está construyendo otra cosa. Más lenta, más silenciosa… pero mucho más potente. Por eso, cuando Nvidia habla de un mercado de chips de IA que puede acercarse al billón de dólares en 2027, no está lanzando un titular vacío. Está marcando el terreno de juego. Y al final te queda esa sensación tan de mercado: el foco está en el conflicto, en la tensión inmediata… pero el dinero de verdad ya está mirando más allá. Porque mientras unos reaccionan al ruido, otros están posicionándose en lo que viene. Y ahí, casi siempre, es donde acaban estando las oportunidades.
Incertidumbre es lo que cotizaron ayer los mercados frente a la ilusión del día anterior. Las contradicciones entre el optimismo de Trump y la realidad de un estrecho de Ormuz en el que se reportan cada vez más ataques a cargueros y petroleros se reflejaron en idas y venidas en el intradía de todos los mercados europeos y la falta de dirección de los mercados americanos, que acabaron casi sin cambios. Nuevos informes esta madrugada de ataques a barcos en esa vía de comunicación están haciendo que el petróleo vuelva a subir con fuerza acercándose a 100 USD/b, la mitad de los 200 EUR/b a los que Irán ha amenazado con llevar el precio de la materia prima. No solo es Ormuz, los puertos de Oriente Medio se han convertido en un objetivo, y a esta hora arde un importante puerto en Omán. Los países englobados en la Agencia internacional de la Energía han acordado la liberación de reservas estratégicas, pero la medida se califica como insuficiente a la vista de la fuerte subida de precios. Las conclusiones para el mercado son claras: vamos a seguir descontando estancamiento e inflación, mientras no se paren dichos ataques. La crisis energética se ha convertido en el foco de Irán y de los mercados, por ahora la factura es asumible y se espera que los gobiernos tomen medidas para contener el impacto en el consumidor, pero la incertidumbre seguirá pesando en el mercado hasta que se vea un giro en la evolución de la contienda. Así lo indican los futuros y los mercados asiáticos a esta hora. El Fondo Monetario Internacional estima que cada 10% que suba el precio del petróleo, incrementa la inflación global en 40 puntos básicos y resta 0,1% y 0,2% de crecimiento del PIB, pero esto es en base anual, con lo que la duración de las tensiones serán la clave.
Como siempre las bolsas son, además del precio del petróleo, los indicadores más visibles sobre el sentimiento del mercado, pero también hay que prestar atención a otros activos menos líquidos y menos sólidos financieramente.
En el plano macro, las rentabilidades de los bonos públicos están ya en la parte alta del rango de los últimos tres meses por ese riesgo de inflación. Y esto a pesar de que el IPC en USA en febrero se ajustó a lo esperado (2,4% general y 2,5% subyacente). Por otro lado, la reactivación del tema de los aranceles puede producirse en cualquier momento porque la administración USA está buscando formas de volver a implantarlos, lo que podría ser otro foco de tensión
Por el momento, y con un escenario central de duración de las tensiones en la energía de semanas, no meses, pensamos que mantener las posiciones y aprovechar caídas en valores atractivos sigue siendo una buena opción si miramos al horizonte completo del año.
Fuente: GVC Gaesco
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Cómo leer el Daily Report
Base 100 y Sectores MSCI
- A lo largo de distintos gráficos se detalla la situación actual de los mercados internacionales. Empezando por el gráfico de la evolución de los índices:

Calculado desde el 31/12/2021, se muestra la evolución de los distitntos índices del globo en base 100. A partir de este gráfico se puede comparar de forma eficaz el rendimiento de cada uno de ellos y comprarbar de un vistazo quienes son los perdederes y ganadores en el mundo.
- Junto al gráfico en base 100 de los índices se encuentra el gráfico de barras del rendimiento de los distintos sectores del MSCI:

En función de la coyuntura económica que se encuentre el mundo se observa un mejor rendimiento en ciertos sectores concretos.
Gráfico Momentum
- En esta parte del informe se muestra el índicador GVC Momentum y sus distintos subindicadores:

En cada franja horizontal se marca la posición actual de cada índicador (nombrado a la izquierda) con una bola naranja. En función de su situación se puede interpretar cada uno de ellos como una señal alcista (bullish) o bajista (bearish). Cuanto más a la derecha, más alcista será la descripción que aporten, y cuanto más a la izquierda más bajista. Hay una liniea blanca punteada en el centro del gráfico para diferenciar ambos escenarios.
Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por una cola punteada que une ambos instantes, es decir el extremo de la cola se corresponde al valor de hacer 2 semanas. Se ha de entender que si una bola se encuentra sin cola significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas (tal y como ocurre en el gráfico de arriba con el subíndicador MA(200)).

Evolución de índices y bonos gubernamentales
- Justo abajo del gráfico de Momentum se encuentran un conjunto de 4 tablas que incorporan datos relevantes de la renta fija y variable del mundo:

Las dos primeras tablas corresponden a datos relacionados con la renta variables. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a:
- Last: Último precio de cierre (22:00 del día anterior)
- Daily Var.: Rendimiento del día anterior
- Future: Rendimiento actual (respecto al valor de apertura) del futuro correspondiente al índice en cuestión
- Yearly Var.: Rendimiento anual

Las dos siguientes tablas corresponden a datos relevantes sobre la renta fija. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a las vistas arriba, a parte se añade una más:
- Bip Var.: Variación del día anterior en puntos básicos

Para los bonos High Yield se ha utilizado como referencia el índice de Credit Suisse AG.
Velocímetro del Riesgo
- Con todos los datos actuales ya presentados, pasamos a los riesgos que subyacen en cada mercado. En este gráfico semicircular se muestra tanto el índicador GVC Risk como otros índicadores de riesgo.

En cada carril se marca la posición actual de cada indicador (referenciado a un número abajo y descrito a la derecha) con un circulo negro. En función de su valor, la bola negra se situará más en la zona roja de mayor riesgo o en la zona verde de menor riesgo. A parte, en la zona central inferior se aporta el valor del GVC Risk que contempla todos los subindicadores de riesgo en mayor o menor medida.
Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por un circulo hueco. Se ha de entender que si en un carril no hay un circulo hueco significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas.
