Daily Report
La sesión acabó justo donde empezó a asomar el riesgo real: en el momento en que el mercado dejó de tratar las declaraciones como simple ruido y empezó a fijarse en los hechos. Durante buena parte del día, las amenazas de Trump se manejaron con el escepticismo de siempre. Los inversores llevan años aprendiendo a convivir con su forma de comunicar, una mezcla de ultimátum, dramatismo y marcha atrás que ya está más que descontada. Esta vez, sin embargo, hubo matices distintos: el calendario, los objetivos señalados y, sobre todo, la acción militar posterior. El mensaje a Irán no fue solo retórico. Al mencionar el estrecho de Ormuz —clave para el flujo energético mundial— se cruzó una línea que el mercado sí se toma en serio. Y cuando los ataques se centraron en Kharg, la principal vía de salida del crudo iraní, y la respuesta empezó a extenderse por la región, el escenario dejó de ser binario. Ya no se trataba de si Trump exageraba, sino de hasta dónde podía escalar una dinámica con muy mala salida. Eso se reflejó claramente en los índices. El IBEX pasó buena parte del día cómodo, incluso ajeno al ruido, para girarse con decisión en el tramo final. No hubo pánico, pero sí una corrección clara. Las compras tácticas dieron paso a ventas ordenadas, se perdieron niveles relevantes y se cerró cerca de mínimos. La volatilidad —casi 400 puntos entre extremos— dijo más que el cierre en sí. El mercado simplemente decidió no quedarse expuesto de un día para otro. En el detalle se vio más disciplina que nervios. Los valores más ligados al ciclo o al consumo ajustaron posiciones, mientras que los defensivos o con historias propias resistieron mejor. El dividendo de BBVA recordó que, incluso en sesiones dominadas por titulares incómodos, lo tangible sigue pesando. Y operaciones corporativas como las de Puig o el sector musical confirman que el capital estratégico no se paraliza cada vez que salta una alarma geopolítica. Europa acompañó el tono general, con caídas amplias pero contenidas. Nadie buscaba heroicidades, pero tampoco salidas precipitadas.
En paralelo, Wall Street mostró su habitual doble lectura: inquietud por Oriente Medio y el petróleo, por un lado, y compras decididas allí donde la visibilidad regulatoria mejora de golpe, como en el sector de seguros de salud. Cuando el futuro se aclara, el dinero entra sin demasiadas discusiones. Apple dejó otra lección clásica: ni el tamaño ni el simbolismo blindan frente a los problemas operativos. Las dudas sobre plazos y tecnología pesaron más que cualquier narrativa, al menos de momento. El mercado no idealiza; evalúa. Lo visto, en conjunto, fue una sesión madura. El mercado no se creyó del todo el discurso, pero sí tomó muy en serio las consecuencias. Y ahí está quizá lo más inquietante. No tanto por Irán o el petróleo, sino por el marco mental que impone una presidencia como la de Trump. Invertir en un mundo de ultimátum, amenazas con fecha de caducidad y diplomacia convertida en espectáculo no es imposible, pero sí desgasta. El capital se adapta, rota, sobrevive… pero lo hace sacrificando algo de ambición. Y en un momento en el que haría falta pensar más en crecimiento, conocimiento y cooperación, seguimos gestionando carteras al ritmo de una cuenta atrás. Ese es el coste real, y rara vez aparece reflejado en el gráfico del día.
Fuente: GVC Gaesco
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Cómo leer el Daily Report
Base 100 y Sectores MSCI
- A lo largo de distintos gráficos se detalla la situación actual de los mercados internacionales. Empezando por el gráfico de la evolución de los índices:

Calculado desde el 31/12/2021, se muestra la evolución de los distitntos índices del globo en base 100. A partir de este gráfico se puede comparar de forma eficaz el rendimiento de cada uno de ellos y comprarbar de un vistazo quienes son los perdederes y ganadores en el mundo.
- Junto al gráfico en base 100 de los índices se encuentra el gráfico de barras del rendimiento de los distintos sectores del MSCI:

En función de la coyuntura económica que se encuentre el mundo se observa un mejor rendimiento en ciertos sectores concretos.
Gráfico Momentum
- En esta parte del informe se muestra el índicador GVC Momentum y sus distintos subindicadores:

En cada franja horizontal se marca la posición actual de cada índicador (nombrado a la izquierda) con una bola naranja. En función de su situación se puede interpretar cada uno de ellos como una señal alcista (bullish) o bajista (bearish). Cuanto más a la derecha, más alcista será la descripción que aporten, y cuanto más a la izquierda más bajista. Hay una liniea blanca punteada en el centro del gráfico para diferenciar ambos escenarios.
Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por una cola punteada que une ambos instantes, es decir el extremo de la cola se corresponde al valor de hacer 2 semanas. Se ha de entender que si una bola se encuentra sin cola significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas (tal y como ocurre en el gráfico de arriba con el subíndicador MA(200)).

Evolución de índices y bonos gubernamentales
- Justo abajo del gráfico de Momentum se encuentran un conjunto de 4 tablas que incorporan datos relevantes de la renta fija y variable del mundo:

Las dos primeras tablas corresponden a datos relacionados con la renta variables. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a:
- Last: Último precio de cierre (22:00 del día anterior)
- Daily Var.: Rendimiento del día anterior
- Future: Rendimiento actual (respecto al valor de apertura) del futuro correspondiente al índice en cuestión
- Yearly Var.: Rendimiento anual

Las dos siguientes tablas corresponden a datos relevantes sobre la renta fija. Cada una de ellas está divida en columnas que correponden a las vistas arriba, a parte se añade una más:
- Bip Var.: Variación del día anterior en puntos básicos

Para los bonos High Yield se ha utilizado como referencia el índice de Credit Suisse AG.
Velocímetro del Riesgo
- Con todos los datos actuales ya presentados, pasamos a los riesgos que subyacen en cada mercado. En este gráfico semicircular se muestra tanto el índicador GVC Risk como otros índicadores de riesgo.

En cada carril se marca la posición actual de cada indicador (referenciado a un número abajo y descrito a la derecha) con un circulo negro. En función de su valor, la bola negra se situará más en la zona roja de mayor riesgo o en la zona verde de menor riesgo. A parte, en la zona central inferior se aporta el valor del GVC Risk que contempla todos los subindicadores de riesgo en mayor o menor medida.
Por otro lado, además de la situación actual el gráfico también presenta el valor que mostraba cada indicador hace dos semanas. Esto viene representado por un circulo hueco. Se ha de entender que si en un carril no hay un circulo hueco significa que el valor actual del indicador en cuestión coincide con el de hace dos semanas.
